Profesora

Querida y respetada profesora
Tengo un problema grave y no resisto
Es tan serio que a sus clases ya ni asisto
Sabe bien, que mi dilema no es de ahora

La maldita fijación que a toda hora
Es la que a solas, se cuela en mi lecho
La siento y muerdo mis labios maltrechos
Mientras usted sonríe, mi alma llora

Linda, elegante, inteligente
Con su misterio extraño no consigo
Sacarla ni un segundo de mi mente

Y así nos encontremos frente a frente
No le diré lo que hace usted conmigo
En mis sueños mundanos e indecentes.

RC. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares